¿Quién es Maikel Venegas Chávez y de donde salió esa pasión por el Surf adaptado?
Maikel es un chico tranquilo, humilde y de pueblo, soy de San Mateo de Alajuela, tengo 32 años. Vivo aquí en Jaco desde hace bastantes años. Sin embargo, toda mi niñez la hice en mi pueblo, donde por aquellas cosas de la vida no podía tocar una tabla porque era un poco tabú y cosas por el estilo. Estaba un poco más enfocado en el deporte del fútbol y por cosas de la vida empecé a practicar el surfing, un deporte que siempre lo quise hacer.
Creo que la pasión empezó con el surf en general. Posteriormente después de años, se dio la opción de llegar a Surf adaptado y aquí estoy actualmente.
¿Que lo hizo entrar al surf adaptado?
Una vez me tocó llevar al agua un chico con autismo y ese día me cambió la vida honestamente, porque se dice que el surf es terapia para ellos, pero en realidad yo creo que el surf es terapia para todos.
Ese día ver a un chico con autismo que es un grado alto, elevado, con poca funcionalidad, ver cómo se conecta con vos, como sos su sonrisa, cómo sos su apoyo, cómo sos su amigo, su confianza y cómo se desenvuelve en el agua de esa manera algo dentro de mí me tocó el corazón.
Maikel lleva 6 años siendo entrenador en general de Surf y 4 años acompañando a los atletas de surf adaptado.
¿Soñabas con ser entrenador de surf adaptado?
Soñaba como entrenador honestamente y siempre me encantaron los deportes, entonces vi que tenía que ligarme de alguna u otra manera a esto. Sin embargo, mi preparación técnica y demás, también fueron hacia otras ramas que no tienen nada que ver con el deporte, pero se me complementaron muy bien a lo que es el surf hoy día.
¿Cómo es el momento en que vos le decís a tu familia voy a ser entrenador de surf adaptado?
Honestamente se impresionaron, yo nunca llegué y les dije voy a ser entrenador de surf adaptado, simplemente creo que de la nada se empezaron a dar cuenta y cuando les comencé a expresar lo que realmente me emocionaba, lo que realmente me gustaba y vieron la manera como me había cambiado la vida hasta cierto punto.
«Ahora honestamente yo aprendo mucho de ellos a cómo ellos aprenden también de uno», mencionó Maikel.
Conocer las historias de cada uno de ellos y saber que muchos de nosotros tal vez pasamos por situaciones complicadas pero no parecidas a las que ellos han pasado y sentir esa actitud de positivismo en realidad llena a cualquier persona. Creo que en algún punto esa actitud empezó a ser un poco más notoria en mi persona y mi familia lo percibió.
¿El entrenamiento de estos atletas lleva algunos detalles en específico?
Pues no es que sea algo diferente, porque siempre consiste en lo mismo el arte desplazarnos en una ola, de lograr cierta maniobrabilidad sobre la ola y todo lo demás. Sin embargo, según el tipo de condición que presenta el participante o los chicos, se va a necesitar de algunas adaptaciones, tanto a nivel de equipo como a nivel personal.
En el caso del atleta Henry Martínez él ingresa conmigo porque yo soy los ojos de él en el agua. Entonces es básicamente un apoyo emocional, de seguridad estar ahí con ellos vamos remando, las olas van a venir. Saber cómo debemos de interactuar correctamente ante la embestida de las olas, sin entrar en pánico y que genere una experiencia positiva y proyectarlos a lo que vayamos a necesitar.
Qué mensaje les puede dejar a las personas que estarán leyendo esta entrevista para que le apoyen el surf adaptado.
A nivel personal me he identificado un montón con el surf adaptado. Amo hacer surf adaptado. Muchas de las personas que estamos ahí hasta el día de hoy estamos de corazón no somos remunerados.
La pasión y el enfoque que ellos hacen para poder cumplir con sus metas, los esfuerzos que hacen y sobre todo, el ejemplo que dan son pocas las personas que encontramos con estas características.
Entonces sí me gustaría invitar a cualquier persona la vaya a leer y recibir esa entrevista. De que se anime a acompañarnos un día y ver cómo es que se desenvuelve un atleta y un entrenador de surf adaptado en la playa.
Un mensaje final para todos los jóvenes, adultos y adultos mayores que con todo esto que está pasando han perdido confianza, ¿qué mensaje les darías a todos ellos?
Yo creo que todos como personas físicas, podemos hacer con una buena actitud y con una buena motivación todo lo que nos propongamos. Muchas veces el entorno no se nos idealiza para que sea correctamente accesible, no solamente una persona que tenga algún tipo de discapacidad necesita vivir en un entorno accesible, sino que también los pensamientos o el núcleo en el que se desenvuelve una persona como tal puede hacer que se sienta oprimido dentro de su propia casa.
Ellos dan alma, vida y corazón y yo no creo en las discapacidades. Dicen que la discapacidad está en la mente, desafortunadamente es algo que no estoy del todo seguro, la discapacidad está en el entorno, en cómo nos desenvolvemos, en cómo realicemos la sociedad más accesible para que sea absolutamente para todos. Y que ese sentimiento, esa actitud de querer hacer y de querer lograr lo que nos propongamos, es lo que vaya a marcar la diferencia en cuanto a un sí o a un no.